|
A pesar de la crisis, del dólar y de pronósticos negativos, las exportaciones chilenas de vino cerraron 2008 en positivo, con crecimiento nada despreciable de 9,5% en valor, claro que fue un porcentaje muy inferior al crecimiento de 30,5% registrado en 2007, pero cercano al aumento de 9,7% anotado en 2006, y superior al incremento de 5,0% de 2005.
O sea, para un año de crisis como fue 2008, el crecimiento de las exportaciones de un 9,5% es más que importante, y aunque significa una fuerte desaceleración en comparación a 2007, hay que rescatar que los envíos de vinos chilenos al exterior tuvieron un satisfactorio comportamiento en un año de gran incertidumbre. La pregunta ahora es: ¿Cómo se comportarán los mercados en 2009, en un escenario de recesión y hasta de depresión, según las proyecciones más pesimistas?
Hay diversas opiniones y pronósticos. Algunos optimistas y otros no tanto. Hay los que afirman que la crisis económica mundial será una oportunidad para los vinos chilenos, ya que muchos consumidores en el exterior dejarán de adquirir los vinos más caros como los franceses, y así pondrán su atención en vinos de gran calidad como los chilenos, pero de menor precio.
Otros consideran que la crisis podrá disminuir los niveles habituales de consumo de vino en los principales mercados importadores como el Reino Unido, EEUU y Canadá, lo cual afectaría a las exportaciones de vino chileno.
En este ambiente de crisis global, prever el comportamiento de los consumidores es simplemente una temeridad, ya que algunos considerarán el vino un lujo y lo desecharán de sus compras habituales, mientras que otros, consumidores con más historia, no dejarán de beber sus copas habituales sobre todo en estos tiempos donde lo que más prima es la incertidumbre. Lo que sucederá en realidad nadie puede pronosticarlo con cierta seguridad.
Lo concreto es analizar las cifras que tenemos hasta ahora, o sea, hay que ver y analizar las cifras de 2008, un año de crisis que según afirman algunos analistas fue sólo el comienzo de una recesión mundial. Otros estiman que lo peor está pasando y ven 2009 como mejores ojos, al menos a partir del segundo semestre.
En 2009, el consumo de vinos en el mundo no debe sufrir grandes variaciones respecto a 2008. En algunos países puede aumentar la demanda y en otros registrar bajas, pero en la suma total, el volumen de consumo no debe presentar grandes variaciones respecto al año pasado.
Por eso, esperamos que las exportaciones de vinos chilenos este año sigan creciendo, lo cual sería muy positivo considerando el entorno recesivo actual. Al mismo tiempo, con un crecimiento similar al del año pasado, se dejaría a un lado de manera definitiva incrementos en torno al 30% en valor como los que se anotaron en 2007, pues ese incremento fue un reflejo de lo que se vivía en la economía mundial, esto es, una burbuja de “prosperidad” basada en papeles, en títulos transados en los mercados, algo sin base en la economía productiva, en la economía real.
Hace un tiempo nos referimos a la consolidación de la industria chilena del vino (ver nota), la cual en 2008 confirmó esa tendencia de crecimiento constante que ha registrado en la última década. Lo que ocurrió en 2007 fue algo excepcional, tanto en los envíos de vinos chilenos al exterior como en la economía global. Esa burbuja reventó, no va más. Tasas de crecimiento del 30% no son sustentables en el tiempo para ningún sector productivo.
Entonces lo que hay que cambiar es la perspectiva, la forma en que se ven los números y la industria del vino. Hay que celebrar que las exportaciones de vino cerraron con crecimiento notable del 9,5% en valor. Punto. Esa tasa de crecimiento es real y muy buena en cualquier parte del mundo. Entonces, en vez de resaltar la desaceleración del crecimiento respecto al año anterior, hay que sopesar las variables del año en análisis y conmemorar que a pesar de la crisis las ventas de vino chileno en el exterior siguen con su tendencia de crecimiento.
La industria del vino en Chile está definitivamente consolidada a nivel mundial. Y esto no sólo habla de buenas ventas, incluso en un año de crisis como 2008, sino también habla muy bien de su fortaleza productiva, con vinos de muy buena calidad, producidos en un entorno geográfico/ambiental excepcional, con una relación precio/calidad que de seguro la querrían los europeos.
El año 2008 ha sido un año difícil, durante el cual algunas viñas chilenas quebraron, otras están en rojo, y muchas tienen grandes stocks de vinos por vender. Pero fue un año de ajuste a la realidad tras el “boom” de 2007. Lo que viene es más real, con tasas de crecimiento en las ventas pero en niveles razonables, se acabaron los tiempos de tasas “coléricas” del 30%, distorsionadas, increíbles. Ese tipo de crecimiento no se sostiene, ni siquiera en China.
Este año 2009 será un año de ajuste, de rectificación a nivel de la economía global, donde pocos sectores como el del vino conmemorarán números azules, con modestas tasas de crecimiento, pero crecimiento al fin y al cabo.
Entonces lo que hay que resaltar es que la industria del vino en Chile sigue creciendo, sigue con incremento en sus ventas, sigue mejorando su relación precio/promedio, sigue mejorando la calidad de sus vinos, sigue aumentando de manera definitiva la exportación de vino embotellado de calidad cada vez mejor y a mejores precios. (todovinos.cl/a.t.) |