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La unión es la fuerza de las pequeñas bodegas
Lunes, 16 de Noviembre de 2009


Entre las 240 bodegas que integran la asociación Bodegas de Argentina, un 70% son pequeñas y medianas bodegas, con ventas de hasta US$3 millones al año. Tomar iniciativas en conjunto está cambiando la forma de financiación, adquisición de insumos y de promoción.



En el centro vitivinícola de Argentina, la ciudad de Mendoza, todovinos.cl conversó con Juan Pablo Marchena, Director de la Comisión de pequeñas bodegas de Bodegas de Argentina.

Marchena lidera la comisión de pequeñas bodegas y sabe de las necesidades, problemas y características de este tipo de empresas, pues es socio propietario de una de ellas, Bodega La Abeja, ubicada en San Rafael, provincia de Mendoza, cuya producción alcanza las 120.000 botellas al año, preferentemente de malbec, cabernet sauvignon, merlot y tempranillo.

El Directivo afirmó que el principal problema de las pequeñas bodegas argentinas es la financiación, por ese motivo, desde que está en el cargo hace poco más de un año, se ha volcado a trabajar junto a los asociados en la solución de este problema.

En ese sentido ya han logrado impulsar algunas iniciativas, entre las cuales se destaca la creación de la tarjeta de crédito Agrocabal , un instrumento financiero que funciona como una tarjeta de crédito otorgada a cada pequeña bodega según su balance capacidad de pago, y con plazos vinculados al ciclo productivo, o sea, más o menos doce meses.

Esta tarjeta de crédito rural es utilizada por las pequeñas bodegas preferentemente para adquirir insumos a un año plazo y con intereses preferenciales, más bajos que los del mercado. (ver nota al respecto tarjeta)

Junto a la creación de la tarjeta de crédito rural, bajo el alero de la comisión, las pequeñas bodegas se están agrupando para adquirir insumos en forma conjunta, con lo cual tienen un poder negociador más fuerte, logrando mejores precios, plazos y facilidades de pago.

Marchena informó además que la comisión de pequeñas bodegas de Bodegas de Argentina ha implementado una página web para que las bodegas pequeñas y medianas negocien entre sí excedentes y faltantes de vinos finos, negocio al que sólo tienen acceso los socios del organismo, el cual actúa como intermediario y garante de la operación.

Otro problema de las pequeñas bodegas es la dificultad de acceso a los mercados externos, en razón del bajo presupuesto de marketing y para prospección de mercados.

En ese sentido, Marchena señaló que la comisión que lidera está trabajando permanentemente para lograr de manera creciente la presencia de pequeñas bodegas en ferias y eventos de promoción internacionales.

“Al presentarnos en grupo de bodegas hemos logrado mejor participación en el exterior, pues de esta manera bajamos los costos y así un mayor número de pequeñas bodegas puede tener acceso a eventos y ferias internacionales. Además, en este tema tenemos el apoyo del ente de promoción provincial ProMendoza”, explicó.

Marchena sostuvo que “de manera general en esta comisión trabajamos para identificar y solucionar los problemas de las pequeñas bodegas. Y por el tamaño de las empresas ocurre algo muy positivo, pues generalmente son los propios dueños de las bodegas que participan en la comisión, entonces es mucho más expedita la discusión y toma de decisiones”.

A futuro, Marchena considera que “las pequeñas bodegas o bodegas boutique serán las que producirán los mejores y más grandes vinos. Y esto sucede porque los propios propietarios y colaboradores de este tipo de bodegas boutique tienen un mayor cuidado y atención tanto en los viñedos como en las propias bodegas, pues hay una relación más cercana con todo el proceso productivo, en fin, es una forma de vida”.


En ese marco, Marchena aboga por establecer sinergias entre pequeñas bodegas de Argentina y de Chile. “Por un tema estratégico sería algo muy positivo, pues ambos países son productores del Nuevo Mundo y viven un gran momento en el mundo del vino”, dijo.


Asimismo, agregó que al establecer iniciativas de trabajo en conjunto entre pequeñas bodegas de Argentina y de Chile, se genera una mejor forma de enfrentar a productores de Francia, España e Italia.

“Tanto en Argentina como en Chile las pequeñas bodegas enfrentan problemas similares. El trabajo que podríamos realizar es identificar esos problemas y buscar soluciones en conjunto, creando instancias que podríamos denominar como Vinos de Sur y ofrecer un mix de productos de alta calidad con las especialidades de cada uno de los dos países, a saber, malbec, torrontés, cabernet sauvignon, sauvignon blanc”, afirmó Marchena.

“En los tiempos actuales, en un mundo globalizado, hay que dejar los celos de lado, no deben existir diferencias y sí formas de trabajo en beneficio mutuo”, concluyó.
(todovinos.cl/a.t.)