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Lunes, 14 de Septiembre de 2009 |
La chocante realidad de un matadero en pleno valle vitivinícola no es comprensible desde el punto de vista social, ambiental ni económico, escribe Juan José Roca, el gerente general de Educatierra, asesor de la Municipalidad de Casablanca para el proceso de evaluación de impacto ambiental del proyecto Expo Pork Meat.
La polémica aprobación por parte de la CONAMA para que se instale en el Valle de Casablanca un matadero y faenadota de cerdos va contra el perfil de valle vitivinícola y de enoturismo que le quieren dar los viñateros instalados allí.
Abajo reproducimos texto que recibimos en todovinos.cl desde la consultora Educatierra, firmado por su gerente general, Juan José Roca, refiriéndose a la reciente aprobación por parte de la CONAMA de la instalación de un matadero de cerdos en pleno Valle de Casablanca. “Consultora Educatierra asesor de la Municipalidad de Casablanca para el proceso de evaluación de impacto ambiental del proyecto Expopork meat desde enero de 2008 a la fecha.
“La declaración de impacto ambiental presentada por Expo Pork Meat el año 2007 para faenar unos 50 mil cerdos al mes fue aprobada; y el proyecto, considerado como “inofensivo” para el medioambiente. Se trata de una decisión desfavorable en términos del desarrollo económico para el país, pero que fue tomada por las instancias correspondientes (CONAMA), en apego estricto a lo que hoy en día exige la ley.
“Sin embargo, queda en evidencia –una vez más- que cumplir con el reglamento no necesariamente significa conservar y aumentar el valor de territorios que tienen valor intrínseco, o sea, común y nacional, como lo es el Valle de Casablanca. Actualmente, ambos factores –ley y valorización del territorio- no están vinculados, y se pone a la autoridad frente a un conflicto en el que debe optar por una u otra alternativa.
“La aprobación del proyecto Expo Pork Meat obedece a que no infringe ninguna regla. La decisión se sostiene en el cumplimiento de la norma y en que frente a una eventual demanda del titular ante la Corte de Apelaciones, el Director de la CONAMA no podría argumentar el reglamento sino una interpretación de éste. Aún así, la chocante realidad de un matadero en pleno valle vitivinícola no es comprensible desde el punto de vista social, ambiental ni económico.
“La estrategia utilizada para el escaso margen de acción no fue asertiva en un aspecto clave: la inclusión de la comunidad. En junio de 2008, época de seminarios y mesas de diálogo ambiental, debimos haber puesto el acelerador a fondo. El conflicto debió haberse institucionalizado y no gremializado porque esto, al final, se transformó en un problema ideológico: “¿Cuál es la razón para dar exclusividad a un rubro determinado?”. Una pregunta válida y que evidencia un problema fundamental en Casablanca: la separación que hoy, lamentablemente, sigue existiendo entre la vitivinicultura y la comunidad.
“Falta un eslabón, en palabras del sociólogo Gonzalo Falabella (2002) “hay un casillero vacío” y ése casillero es la relación entre la comunidad y los empresarios. Existe aquí un importante nudo para el desarrollo en Casablanca por las características estructurales y culturales del vino y las 27 mil personas viviendo en pleno Valle. Sumemos a esto que la comunidad está desarticulada, no hay capacidades técnicas y profesionales instaladas, ni tampoco acercamiento y vinculación con el rubro en términos de cultura y clima organizacional; la cultura productiva predominante es de temporeros y contratistas. Otra pregunta que representa un desafío ya planteado: ¿Cómo hacer un vino de origen en este contexto, sin contexto vinculatorio con la comunidad?
“Desanudar es desenclavar, es necesario encadenar hacia adentro, crear condiciones para el desarrollo partiendo por la educación escolar hasta una incubadora para empresarios innovadores en la Comuna. La innovación y el desarrollo local son fundamentales para el desarrollo ecológico y estratégico, basado en el ambiente y la competitividad; es necesario un Instituto del Vino –proyecto nacido desde el Municipio de Casablanca- que no solo capacite sino que sea un centro de innovación y desarrollo.
“Debemos –y la aprobación de Expo Pork Meat evidencia la urgencia del llamado- hacer confluir a la Universidad, la municipalidad, los empresarios y la comunidad en un proyecto común, donde todos hablemos el mismo idioma”.
Juan José RocaGerenteCONSULTORA AMBIENTAL EDUCATIERRA (todovinos.cl)
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