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Miércoles, 24 de Junio de 2009 |
El restaurant “Vichuquén”, del Hotel Galerías, en el centro de Santiago, ha reimpulsado su carta de tradicional comida chilena, la cual tiene un toque de modernidad que no afecta al producto final, al contrario, le da un toque especial al dimensionar los platos en porciones adecuadas pero con riqueza de aromas y sabores. Esto se complementa con una excelente cava con los mejores vinos chilenos.
A los tradicionales platos como la Plateada al Carmenère y el Ajiaco Valdiviano, ahora en el “Vichuquén” se pueden saborear Ceviche de atún de la Isla de Pascua, Crema de almejas al merquén, Cazuela de cerdo con chuchoca y empanadas de pino de cordero
Este reimpulso de su carta ha sido resultado del trabajo del chef Jorge Caro, quien viene llegando de un recorrido por la VII Región, que lo llevó a rincones apartados, cocinas escondidas que le mostraron sus secretos, de donde tomó prestadas nuevas ideas para desarrollar en el “Vichuquén”.
Mujeres campesinas y hombres de mar compartieron con él sus más ricas recetas y preparaciones, de las cuales rescató principalmente el sabor a Chile que estaba buscando. Ese fue el principal ingrediente que agregó a sus caldos, guisos y carnes, el origen de la cocina local.
“Queremos seguir con lo nuestro, con nuestra cocina y con los ingredientes propios de nuestra tierra, de nuestros pueblos, de nuestra gente. Vamos por buen camino al intentar rescatar la cocina chilena”, afirma Caro.
Y es verdad. Aunque a algunos no les agrade (realmente no sé la razón), en el “Vichuquén” y en todo el Hotel Galerías, así como los otros lugares de visitación pública del grupo Almacruz, se habla, se come y se aprende de Chile. Y ese ha sido el proyecto muy bien llevado desde ya hace años por el empresario Carlos Cardöen, propietario de Almacruz. Es muy agradable para uno que es chileno, y lo debe ser aún más para los turistas extranjeros, poder contar con un lugar de muy buen nivel para saborear decenas de platos típicos de la cocina chilena.
Eso ocurre en el “Vichuquén”. Por ocasión de este relanzamiento de la carta, fuimos convocados a degustar algunos de sus platos, y realmente son de excelente calidad y reflejan de muy buena forma los sabores y particularidades de la culinaria nacional. A lo que se suma el maridaje con los vinos de Viña Santa Cruz, especialmente la línea Gran Reserva y su vino icono Tupu.
Lógicamente que unos son más sorprendentes que otros, pues eso depende de los gustos personales, pero en general, los platos del “Vichuquén” son todos muy sabrosos, de excelente presentación y fieles a los sabores de la cocina tradicional chilena.
Para hacerse una idea y estimular las papilas gustativas, podemos citar, en las entradas, la Ensalada de Centolla Magallánica en salsa de cognac y jengibre; un riquísimo Pastel de Jaiba; Camarones y Ostiones al merquén; además de Ostiones y Machas a la Parmesana.
En Sopas y Cremas podemos mencionar Ajiaco Valdiviano; Crema de Zapallo y Ostiones; Crema de Almejas al merquén; y Crema de ají y flan de queso. Platos de fondo hay varios y todos exquisitos. Algunos de ellos: Asado de tira con pastelera de choclo y vegetales asados; Plateada al Carmenère con puré criollo; Cordero Secano en jugo de cilantro y guiso de zapallo italiano; Pastel de Choclo; Charquicán; Lomo a lo Pobre; Pollo macerado en Chicha; Cancato de Salmón en queso ahumado; Albacora con salsa de ostiones; Congrio Frito; Merluza al Carmenère.
Entre los postres figuran Mote con Huesillos, Pie de Frambuesa, Pie de Zapallo, Panqueque Celestino, Porta de Mi Hojas, Flan de Queso de Oveja, Torta de Merengue y Lúcuma. Hay un postre que es una degustación de todos ellos. Excelente.
Las empresas de Almacruz vienen desde hace años rescatando, apoyando y difundiendo la cultura chilena en varias de sus expresiones. En este caso del “Vichuquén” se da en la cocina y decoración del hotel y vestimenta de sus funcionarios. Otras iniciativas han sido la creación del Tren del Vino y del Museo de Colchagua, considerado por muchos como el mejor de Chile. El rescate, apoyo y difusión de lo chileno es algo que sólo ahora está siendo mejor considerado y valorado por un mayor número de empresas en el país, y esto porque la gente lo ha pedido.
Así como es el caso específico de las viñas pero que trasciende a otros rubros, los consumidores valoran y quieren saber el origen del vino, la tierra donde crece la uva, la gente que se involucra en su producción, su cultura. En el mundo global de hoy cada día vale más lo nuestro: la tierra, la historia, nuestros paisajes, gentes, cultura, formas de vivir y sentir, nuestra cocina, nuestros vinos. (todovinos.cl/a.t.)
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