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Lunes, 21 de Abril de 2008 |
Un año complicado, por la caída del tipo de cambio y el incremento de los precios de la uva -principalmente las variedades que se usan para fabricar vinos familiares-, prevé el gerente general de Viña Santa Rita, Anibal Ariztía, para la industria vitivinícola.
Luego que la industria viviera un 2007 marcado por los rumores de compras de viñas de menor tamaño por parte de los más grandes conglomerados y también de fusiones, el ejecutivo manifestó que no se han producido más operaciones de este tipo.
"Las viñas medianas y chicas son de industriales o agricultores exitosos, que ingresaron al rubro y que por lo tanto, no tomaron deuda o no invirtieron gran parte de su patrimonio en un negocio al que no le está yendo bien. Sin embargo, no me cabe la menor duda que muchos dueños de viñedos se han descapitalizado en esta aventura", dijo.
Agregó que producto de la crisis que afectó al sector se estancó la fuerte etapa de efervescencia "en que todos los meses aparecían viñas nuevas".
A su vez, dijo que tampoco se ve mucho interés de parte de las viñas grandes por adquirir actores de menor tamaño si es que se produce la oportunidad, puesto que "las perspectivas del negocio son pobres".
En ese sentido, estimó que los resultados para el sector en 2008, no serán positivos.
"Así como vamos, van a ser bastante peor que en 2007. Con los costos de la uva subiendo, los altos precios de la energía y el dólar bajo, las perspectivas son muy sombrías", manifestó el ejecutivo. Agregó que si bien en 2007, muchas viñas exhibieron mejorías en sus resultados, eso no significó una real recuperación. "Ese ejercicio no fue bueno, porque en términos de rentabilidad fue pobre. Fue mejor que en 2006, pero eso no significa que haya sido bueno", enfatizó. (todovinos.cl/DiarioFinanciero) |