
El Consejo Europeo ha aprobado la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. La decisión se ha tomado por mayoría cualificada en una reunión de embajadores en Bruselas, tras la adopción formal de salvaguardas para proteger el sector agroalimentario europeo.
Para el sector del vino y las bebidas alcohólicas europeas, el acuerdo abre nuevas oportunidades comerciales en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Hasta ahora, los altos aranceles dificultaban la entrada de estos productos en mercados como Brasil, donde los impuestos podían superar el 20%. La eliminación progresiva de estas tasas permitirá a los vinos europeos competir en mejores condiciones frente a la producción local o a otros exportadores como Chile.
El acuerdo llega después de 25 años de negociaciones y un año después de que se alcanzara el principio de acuerdo en Montevideo, en diciembre de 2024. Francia y Hungría han votado en contra, mientras que Bélgica se ha abstenido. El resto de los Estados miembro han dado su apoyo al pacto, que puede crear una zona de libre comercio con más de 720 millones de consumidores potenciales.
La Comisión Europea defiende que el tratado permitirá aumentar las exportaciones europeas en unos 84.000 millones de euros y generar hasta 756.000 empleos adicionales. Los sectores automovilístico, químico y farmacéutico figuran entre los principales beneficiados. Para el sector agroalimentario europeo, la eliminación progresiva de aranceles sobre productos como queso, vino y bebidas espirituosas supone una oportunidad para mejorar su acceso a los mercados sudamericanos.
Sin embargo, el acuerdo ha generado protestas entre agricultores europeos. El sector considera insuficientes las salvaguardas aprobadas para proteger los productos sensibles ante un posible aumento de importaciones o caídas bruscas de precios. Las medidas incluyen la posibilidad de reintroducir aranceles si se detectan distorsiones en el mercado interior, así como adelantos en los pagos de la Política Agraria Común y la suspensión temporal de tarifas aduaneras para fertilizantes.
El tratado prevé que Mercosur liberalice el 91% de sus importaciones desde la Unión Europea y que esta última haga lo propio con el 92% de las importaciones procedentes del bloque sudamericano. La apertura será gradual y estará acompañada por cuotas y salvaguardias para proteger los mercados locales. Además, se han acordado normas más estrictas en materia medioambiental, derechos laborales y seguridad alimentaria.
En diciembre pasado, el Parlamento Europeo aprobó un reglamento que refuerza las salvaguardias agrícolas incluidas en el acuerdo. El texto establece umbrales más estrictos para activar estas medidas y plazos más cortos para las investigaciones sobre posibles daños al sector europeo. La propuesta permite suspender las preferencias arancelarias si las importaciones aumentan un 5% respecto a la media de los últimos diez años.
El tratado también garantiza la protección legal de las Indicaciones Geográficas europeas. Esta medida aporta seguridad jurídica a las bodegas europeas e incentiva la inversión en promoción y distribución.
La simplificación de trámites aduaneros es otro aspecto relevante del acuerdo. Hasta ahora, los requisitos técnicos y burocráticos retrasaban los envíos e incrementaban los costes logísticos. El nuevo marco normativo busca armonizar estas reglas para facilitar un tránsito más ágil y predecible entre ambas regiones.
Desde Mercosur, el acceso preferente al mercado europeo para algunas bebidas alcohólicas puede favorecer un intercambio más equilibrado entre ambos bloques. Para la Unión Europea, este tratado refuerza su posición comercial en una región donde otros países ya cuentan con acuerdos ventajosos.
La entrada en vigor del acuerdo está prevista para este año si culminan los procesos internos de ratificación tanto en Europa como en los países sudamericanos implicados. El pacto establece un marco estable para el comercio bilateral e impulsa la cooperación técnica entre ambas regiones mediante el intercambio de información sobre etiquetado y prácticas comerciales.
(vinetur.com)