Por cambio climático Francia permitirá aumentar existencias de vino

El Instituto Nacional de Origen y Calidad (por sus siglas en francés INAO), el organismo francés que supervisa las regulaciones de denominaciones de origen de vinos, anunció a finales de junio que los productores de vino podrán aumentar sus existencias en bodegas, tras las pérdidas recientes causadas por condiciones climáticas extremas.

La acción permitirá a los bodegueros y enólogos reservar una mayor cantidad de vino de cualquier cosecha para mantener un suministro para uso futuro. El INAO comparó esta medida con un “seguro de cosecha”, como medida de adaptabilidad ante la incertidumbre de las inclemencias meteorológicas del futuro.

Las actuales normas de almacenamiento de existencias datan de 2013, entonces ya incrementadas y establecidas para mantener una reserva razonable en el caso de condiciones adversas que resulten en una cantidad reducida. Antes del anuncio de INAO en junio de 2018, las bodegas podían retener una cantidad equivalente al 10% de sus existencias.

La nueva resolución permitirá guardar el 20% de cada cosecha en producción de vino, una cifra que además se podrá aumentar hasta un 50% en tres años.

Esta norma se aplicará a los productores de vino tinto y blanco, pero excluye a los champagne, vinos generosos y dulces. No obstante, se está estudiando incluir a las denominaciones de vino dulce de Sauternes, Barsac y Monbazillac.

El informe anual de estado de las condiciones de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) con sede en París, que se publicó en abril de 2018, ilustró que la producción mundial de vino en 2017 disminuyó un 8,6% con respecto a las cifras de 2016. Las duras heladas primaverales, las tormentas severas y las sequías de verano fueron las culpables de las drásticas pérdidas en Europa.

Debido a las particularidades del vino francés, en gran parte sometidos a envejecimiento durante años, esta norma permitirá mantener existencia y prevenir contra la escasez si hechos, como los ocurridos en prácticamente toda la Unión Europea en 2017, se convierten en tendencia. De hecho, 2018 ya ha traído una serie de granizadas en mayo que dañó multitud de viñedos franceses -en algunas partes de Burdeos, las pérdidas se estimaron en un 70%.

Algunas asociaciones, como la Federación de Burdeos de ‘Grand Vins’ (FGVB) aplauden la medida pero instan al Gobierno central a que no sea la única y que tome medidas para respaldar una de las mayores economías francesas ante los resultados devastadores del cambio climático.

En marzo de 2018, el Consejo Asesor Científico de Academias Europeas (EASAC) publicó una declaración que indica que “los eventos extremos relacionados con el clima están aumentando”. El informe alentó a tomar acciones preventivas para mitigar el daño económico, así como medidas de adaptación, ante estos eventos extremos provocados por el cambio climático.

Francia es el productor europeo que más medidas está tomando ante una previsible crisis económica del sector vinícola por los cambios en el clima. Los tres principales productores europeos, y mundiales, Francia, Italia y España, experimentaron diferentes desafíos climáticos el pasado año, especialmente granizo y heladas, lo que provocó que la OIV fijase la producción mundial de vino en su nivel más bajo en los últimos 50 años.
(vinetur.com)