Proyecto busca afianzar calidad de vinos de viñateros de Cauquenes

Ya está en marcha un proyecto de mediano plazo que busca a través de asesoramiento permanente afianzar la calidad de los vinos producidos por los viñateros de Cauquenes, en la región del Maule, agrupados en la asociación gremial VidSeca.

El proyecto inició su trabajo in situ junto con la vendimia 2017, etapa que tras la fermentación alcohólica está ahora culminando tras constatar el fin de la  fermentación maloláctica, iniciándose así el periodo de guarda de los vinos.

Desde que comenzó la vendimia 2017, el enólogo a cargo del proceso, Diego Morales, ha realizado decenas de visitas a los viñateros de VidSeca, en un comienzo para ver las condiciones de fermentación alcohólica, manejo de los mostos, realizar mediciones de densidad y temperatura, manejo en bodega, así como dar asesoría en el proceso vitivinícola en general.

De esa manera, es primera vez que estos viñateros de Cauquenes, la gran mayoría con viñedos centenarios y prácticas vitivinícolas heredadas de sus abuelos, están recibiendo asesoría enológica en sus propias bodegas.

Este proyecto para afianzar la calidad de los vinos de Cauquenes, es una iniciativa en conjunto de la Mesa del Vino del Secano Maule Sur, VidSeca A.G., Gobierno Regional del Maule y el Programa de Gestión de Zonas Rezagadas, y se ejecuta a través del INIA Cauquenes.

Durante algunas semanas acompañamos en sus visitas al enólogo Diego Morales a las bodegas de los socios de VidSeca, en varias zonas de los variados terruños que tiene la zona de Cauquenes. Y es gratificante ver como los viñateros reciben los consejos y enseñanzas de parte de un profesional, que si bien no se quieren cambiar las formas tradicionales de hacer vino que estos agricultores tienen desde hace generaciones, lo que si se busca es corregir ciertas prácticas que pueden colocar en riesgo la calidad del vino, así como incorporar algunos elementos simples pero que pueden hacer gran diferencia en el proceso de vinificación, como son ciertos instrumentos como un densímetro y termómetro para controlar la fermentación, o algunos elementos de logística dentro de la bodega para evitar eventuales contaminaciones del vino con  elementos volátiles que están muy presentes en el ambiente sobre todo en el proceso de fermentación pero también en la guarda hay que tomar los cuidados necesarios.

En el marco de este proyecto, Morales ha dirigido la reinstalación de un laboratorio enológico en el INIA de Cauquenes, en el cual junto a técnicos jóvenes han acompañado todo el proceso de vinificación de los viñateros de VidSeca, realizando visitas a las bodegas y recogiendo muestras tanto de las uvas como de los mostos tras la fermentación alcohólica.

Estas iniciativas de acompañamiento del proceso de vinificación debe resultar en que los vinos de los viñateros de VidSeca presenten una calidad más pareja hacia el segundo semestre de este año, cuando se espera sean embotellados en el nuevo centro de proceso que está siendo instalado en una de las dependencias del INIA Cauquenes, instalaciones también consideradas en el marco de este proyecto, el cual contará con máquinas para poder embotellar de manera rápida y eficiente. Además de la asesoría enológica, instalación del laboratorio y centro de proceso, el proyecto también contempla asesoría en viticultura (poda y manejo de viñedos), así como relación de talleres con los productores y actividades de promoción de los vinos de la zona.

Recogimos algunos testimonios de viñateros en esta etapa del proyecto, y todos han recibido de muy buena manera la asesoría que se les está otorgando, ya que de esta forma han ido captando e incorporando nuevas prácticas que si bien no van contra sus formas tradicionales de hacer vinos, constituyen pasos simples pero importantes para evitar daños en los vinos y así poder garantizar la calidad de los mismos conservando las características que cada uno de ellos quiere plasmar en sus vinos.

Está siendo una experiencia muy buena poder contar con la presencia periódica del enólogo en nuestras bodegas, pues nos entrega datos, informaciones y consejos que nos están ayudando en el proceso de vinificación, dijo el viñatero José Víctor Mora, de Coronel de Maule.

A manera de ejemplo, mi abuelo y mi padre controlaban la fermentación de manera manual, y esto lo hacían con un coligue largo que introducían en el lagar. Si el coligue salía tibio o caliente, significaba que la fermentación seguía en marcha, pero si salía frío, quería decir que ya había terminado, pero ahora, con termómetro y densímetro, ese control es mucho más exacto y por ende mucho mejor para la calidad del vino, nos relató Miguel Bustos, viñatero de la zona de Cancha de Huevos, cerca de Coronel de Maule, algunos kilómetros al sur de Cauquenes.

Los vinos de los viñateros de Vidseca están siendo permanente monitoreados por Morales y equipo, algo a lo que nunca antes habían tenido acceso, y con lo cual se espera poder afianzar la buena calidad que los mismos han mostrado en los últimos años, y así expresar de manera más fehaciente la ya más que comprobada excelente calidad de las uvas de las parras centenarias de la zona de Cauquenes.

Conversamos con Diego Morales, enólogo radicado en Cauquenes hace años y a cargo de poner en marcha este proyecto del INIA y Programa de Zonas Rezagadas: “Lo que buscamos es respetar la forma, la manera que tienen los viñateros locales de hacer vinos, pero al mismo tiempo mostrarles algunas prácticas muy simples que pueden incorporar a su quehacer con las cuales podrán mejorar la calidad de sus vinos, pues se tratan de algunas cosas muy sencillas que al hacerlas habituales tendrán una importante ingerencia en la calidad de los vinos, ya que se tratan, esencialmente, de algunos hábitos que hay que tener en la bodega que van influir directamente en el manejo del vino, su mantención y calidad”.


Respecto de lo que ha significado ejecutar por primera vez en la zona un proyecto de asesoría permanente de esta naturaleza, Morales señaló que “está siendo una experiencia muy enriquecedora, ya que el hacer vino es comprendido y vivido por estos viñateros como algo que hace parte de su diario vivir, no como algo solamente comercial, sino más bien un elemento importante de sus vidas que arrastra toda la tradición, afectos e historia de sus vidas, ya que en la mayoría de los casos han heredado la costumbre de hacer vinos de sus padres y abuelos, por lo tanto, el hacer vinos es una cuestión cultural, algo que hace parte de sus vidas y familias, y que así ha sido por varias generaciones”.

“Hay que destacar también que a nivel personal es muy gratificante convivir de forma más periódica con los viñateros, pues estamos en contacto de manera permanente para acompañar todo el proceso de vinificación. Y aunque ya los conocía hace algún tiempo en la Mesa del Vino y VidSeca, este proceso va creando una relación de colaboración y confianza que es muy positiva desde todo punto de vista”, agregó Morales.

Lo valioso de esta iniciativa es que se está potenciando y valorando, en la práctica y en el quehacer diario, una forma de vida rural tradicional que hay que preservar y proyectar en el tiempo, pues es la única forma de que los jóvenes se entusiasmen y vean que no necesariamente y por obligación tienen que emigrar a las grandes ciudades para poder sobrevivir, sino que vean y constaten que es posible seguir viviendo en el campo sin que eso signifique estar aislado del mundo o verse condenado a una vida de pobreza.

También es muy loable el trabajo que se desarrolla con estos viñateros y campesinos con el objetivo de valorar, preservar y proyectar el patrimonio vivo que ellos y sus formas tradicionales de vida rural significan para un territorio, para una región y finalmente para el país.

Aquí lo importante es preservar, estimular y proyectar en el tiempo estas prácticas y formas de vida rural que cargan una rica historia y tradición, acompañando, observando y entregando información adicional, sin que eso desfigure sus estilos y formas de vida, sino que ayuden a darles nuevas perspectivas y posibilidades de mostrarse a un mayor número de personas a través de sus vinos, además de estar contribuyendo en la revalorización de una cultura patrimonial, de una forma de vida rural que tiene siglos de historia, que lógicamente incluye e influye en la preservación de centenas de hectáreas de viñedos más que centenarios y que son únicos en el mundo, como son las viñas de uva País de Cauquenes.

(Alejandro Tumayan – todovinos.cl)