Viña Laura Hartwig lanza su vino ícono Laura
Lunes, 19 de Mayo de 2014


Con año de cosecha 2010,
Viña Laura Hartwig, del Valle de Colchagua, acaba de lanzar su primer vino ícono, Laura, un ensamblaje compuesto de las variedades Cabernet Sauvignon 33%, Malbec 33%, Petit Verdot 17% y Cabernet Franc 17%.

 

 

El lanzamiento de Laura 2010 se realizó en el marco de una visita a los viñedos y bodega de Viña Laura Hartwig, por parte de sommelieres, periodistas especializados e invitados especiales.


La Viña Laura Hartwig tiene sus viñedos y bodega a pocos kilómetros de Santa Cruz, en el medio del Valle de Colchagua, lugar donde los suelos se caracterizan por ser arcillosos, de muy buena absorción hídrica y de nutrientes, en los cuales las raíces de las parras no tienen obstáculos para su pleno desarrollo.


Es en ese terruño del centro del Valle de Colchagua, entre el río Tinguiririca y el estero Chimbarongo, que se realizó un trabajo de años para seleccionar los cuarteles más apropiados para la selección de las uvas de las variedades que conforman el blend Laura.


Alejandro Hartwig, propietario de la viña, señala que “este es un vino producto de años de viticultura de prueba y error, hay una historia en todo el proceso que llevó al resultado de Laura. La propuesta original de la viña fue replicar las variedades clásicas y así se partió con el Cabernet Sauvignon, el Merlot y el Cabernet Franc. Nuestro Cabernet Sauvignon es una selección masal que tiene su origen en la viña Cousiño Macul. Posteriormente vino una etapa donde surgió la necesidad de experimentar con otras variedades, y se incorporó el Petit Verdot y el Malbec, del primero habían pocas referencias pero buenas y de la segunda había ya una historia de éxito proveniente de la viña Viu Manent.


“Cada una de estas etapas fue acompañada de modificaciones en las prácticas de viticultura, estudios de suelo, adecuación de las orientaciones y densidades. Además de la incorporación de riego tecnificado y el manejo de los suelos. Su nutrición y estimulación de los organismos biológicos”. Por su parte el enólogo Renato Czischke señala que “nuestro primer vino ícono, Laura 2010, nace del trabajo de adaptar distintas variedades a nuestro Terroir. Estas variedades fueron plantadas en el mismo viñedo con sorprendentes resultados y que a futuro serían un complemento al histórico Cabernet Sauvignon en la creación de este blend. La evolución en barricas nos fue indicando que teníamos componentes de un nivel superior,  y fue así que nace Laura”.


En el día de su lanzamiento tuvimos la oportunidad de degustar los vinos que compondrán la futura mezcla de Laura y que ahora están en barricas, aún en periodo de guarda, comprobando la excelente calidad de la fruta y de los caldos.


Para decirlo en pocas y elocuentes palabras, el ícono Laura 2010 es un vino delicioso, con cuerpo y taninos firmes pero de pronunciada elegancia y equilibrio, donde los 20 meses de barricas no sobresalen sino hacen parte de su rica estructura. 


Sin duda que Laura 2010 refleja lo que busca Alejandro Hartwig y su equipo: entregar un vino que proyecte las características del terruño del centro del Valle de Colchagua, un lugar de suelos fértiles y oscuros, ricos en nutrientes, sin piedras y muy bien irrigados, marcando la diferencia con otros terruños colchagüinos, como son aquellos cercanos a cerros o mismo en las laderas de los mismos.


Tanto Hartwing como el enólogo Czischke, el asesor enológico Felipe García y el viticultor y enólogo Eduardo Silva, han logrado un excelente resultado con Laura 2010, y por los caldos de las barricas que degustamos y que serán parte de Laura 2013, esa calidad sobresaliente seguirá marcando este ícono que así fue bautizado en homenaje a la matriarca Laura Bisquertt, quien ha acompañado la historia de la viña fundada hace medio siglo por su marido Alejandro Hartwig. 


Viña Laura Hartwig es una bodega familiar comandada por Alejandro Hartwig hijo, que destina a la producción de sus vinos la selección de sólo 20 hectáreas de un total de 80 hectáreas de sus viñedos.


“Si nos comparamos con la viticultura del viejo continente donde el proceso de elegir el sitio más adecuado para cada variedad tomo cientos de años, los esfuerzos nuestros parecen bastantes incipientes, pero por lo menos van en el sentido correcto. Me parece que este es el camino válido para ir develando las aptitudes de cada lugar. Somos una viña enfocada en pocos productos, volúmenes limitados, de verdad creemos que menos es más…el campo para nosotros es una forma de vida y no un hobby”, señaló Alejandro Hartwig.


Tras la visita a los viñedos y degustación en la sala de barricas de la bodega, el lanzamiento de Laura 2010 concluyó en la casa familiar con un almuerzo a cargo de la chef Pilar Rodríguez, cuyos sabrosos y deliciosos platos preparados con ingredientes colchaguinos, se complementaron de maravilla con el nuevo ícono de Viña Laura Hartwig, del cual fueron producidos solamente 1.540 botellas.


(todovinios.cl / Alejandro Tumayan)

 

 

 

 

 
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