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 En los últimos diez años el mercado brasileño ha registrado importantes cambios en lo que se refiere a vinos importados. En 1998, el vino importado representaba el 42% del mercado, creciendo a 64% en 2006, y a 76,7% en 2009, dejando al vino brasileño con 23,3% del mercado total.
Esta evolución de los vinos importados en Brasil, fue analizada por el consultor local Carlos Abar, en conferencia realizada en la ExpoVinis 2010, realizada del 27 al 29 de abril en la ciudad de Sao Paulo. Entre los vinos importados, los vinos del Viejo Mundo han registrado una caída más que importante, dejando espacio ganado por vinos del Nuevo Mundo. Los vinos franceses representaban 10% de los vinos importados en Brasil en el año 2000, pero en 2009 representaron sólo el 5%. Los vinos portugueses pasaron de 17,6% a 11% y los italianos cayeron de 26,5% a 14%. Los vinos españoles fueron los únicos caldos europeos que registraron alza en ese periodo, pasando del 1% al 2%. En contrapartida, los vinos argentinos aumentaron de 9% en el año 2000 a 25,6% en 2009, y los vinos chilenos pasaron de 19% a 40% del mercado de vinos importados. Chile es el país productor líder en el segmento de vinos importados en Brasil. Según Carlos Abar, de la empresa de consultoría Product Audit International, el crecimiento de los vinos chilenos se debe principalmente a la relación precio/calidad y a que los vinos chilenos tienen marcas definidas conocidas por los consumidores brasileños. Otro factor que ha influido en el liderazgo de los vinos chilenos es la catalogación de ciertos vinos bajo la etiqueta de “Reservado”, una estrategia de ventas que ha influido en la penetración de vinos más baratos chilenos entre consumidores que están iniciándose en el mundo del vino. Los vinos chilenos más baratos han aumentado su presencia en el mercado brasileño, pero también lo han hecho los vinos de precios medianos y los vinos más caros o Premium. Esto se registra también en los vinos argentinos, aumentando su presencia en el segmento de vinos más caros, pasando de 4,7% en 2004 a 20% en el 2009. Pero este crecimiento no ha sido similar en el segmento de los vinos medianos y baratos. Esto se debe, según Abar, a que Argentina no tiene marcas definidas que sean fácilmente reconocidas por los consumidores, y a excepción de muy pocas, como Catena, los vinos argentinos no tienen sello propio como los chilenos, entre los cuales los brasileños reconocen varias marcas, como Concha y Toro, Santa Helena o Santa Carolina. Las ventas de vinos importados en Brasil se han duplicado en 5 años, pero en los últimos dos años este crecimiento ha parado. En Brasil en el año 2004, se vendieron vinos por un total (nacionales e importados) de 3,697 millones de cajas de 9 litros, saltando para 6,066 millones en 2007 y dos años después las ventas registraron su primera caída en muchos años, y aunque se mantienen en niveles similares, bajaron para 6,012 millones de cajas.
Esta estagnación, según Abar, se debe a que el consumo de vino en Brasil se está elitizando, o sea, aumentan las ventas de vinos más caros, pues los consumidores van aprendiendo sobre vinos y después de consumir vinos medianos y baratos, ahora están comprando vinos de precios más elevados. Pero este fenómeno de “elitización” en el consumo de vinos, según Abar, está provocando que las ventas totales de vinos no aumenten, y si bien los consumidores saben más acerca de vinos, cuando éste migra hacia vinos más caros, no están ingresando nuevos consumidores en la base, en el segmento de vinos más baratos.
De los 3,697 millones de cajas vendidas en 2004, un 73,4% eran de vino popular, 16,9% vino Standard o mediano, y 9,7% vino Premium. En 2007, las ventas totales fueron de 6,066 millones de cajas, donde los porcentajes cambiaron para 61,2% (popular), 15,9% (Standard) y 22,9% (Premium). Y en el año 2009, con ventas de 6,013 millones de cajas, las cifras son de 49,4% (popular), 27,3% (Standard) y 23,3% (Premium). Estas cifras presentadas en la conferencia de la ExpoVinis Brasil 2010, constatan que no ha crecido la base de consumidores y las ventas totales están paradas o con leve baja. Además, está bajando el consumo de vinos populares pero se registra un aumento en el consumo de vinos Standard/mediano y Premium.
El potencial del mercado brasileño es muy potente, pero tal vez en lo que hay que invertir es en la promoción de vinos más apropiados para el clima de Brasil, como son los vinos rosé, vinos blancos en general y pinot noir. Hay que destacar también las características saludables del vino bebido con moderación, y vincular su consumo a una dieta más sana y rica en sabores. Con esas y otras iniciativas el vino podrá aumentar el número de consumidores y restar aunque sea levemente de la supremacía que tiene el consumo de cerveza y espirituosos. (todovinos.cl/a.t.)
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